China-Japón S.XIX
 (Trabajo de investigación que realicé en 2007 para la materia “Historia del Asia oriental: siglos XIX y XX ” del Master Estudios del Asia Oriental en la Universidad Oberta de Catalunya)

Estructura socio política de china y Japón a principios del siglo XIX.

El siglo XIX representa un punto de inflexión para la historia de China y Japón con la llegada de las potencias occidentales a aguas del Pacífico. Aunque las circunstancias de ambos países fueron muy distintas, en sentido figurado podríamos decir que en la segunda mitad del siglo XIX China perdió el tren de la modernidad debido a su lento crecimiento económico mientras Japón se subió aceleradamente al avión del desarrollo.

 ¿Porque le fue mal a China?

Algunos analistas se basan en el Darwinismo Social. En ese sentido a China le tocó perder contra otras naciones. Entre 1860 y 1900 fue un periodo en el que el viejo sistema de gobernar parecía que se fusionaba con las nuevas costumbres occidentales. También fue cuando recibió las mayores agresiones extranjeras. China quiso subrayar su autonomía y su propia iniciativa llamando “autofortalecimiento”[1] al esfuerzo para occidentalizarse, pero este proceso cayó en un largo letargo burocrático. Esto favoreció a que las potencias imperiales entraron en una revalidad extrema culminando en una “arrebatiña de concesiones”, que terminó con la ocupación de Pekín por ocho naciones imperiales. En 1920 el marxismo dio su razón al fracaso chino: el capitalismo extranjero expolió al capitalismo chino. También Birmania y Malasia eran ocupadas por Gran Bretaña, Vietnam por Francia, Taiwán por Japón.

Con los acuerdos de 1858, Japón había claudicado ante las potencias con las mismas condiciones que lo había hecho China [2], cediendo varios puertos, abiertos ahora al comercio con Estados Unidos. La reacción interna fue también muy parecida que en China, con el rechazo de la ciudadanía a los extranjeros. Pero la diferencia radicó en que la elite japonesa aprendió mucho más de los Estados Unidos que los estadounidenses sobre el Japón[3].

Durante ese periodo se hicieron estudios del ejército rojo, de la economía británica y de muchos otros temas.

Pero todos estos estudios, especialmente sobre la ciencia que aportaron los holandeses, cuestionaban la legitimidad filosófica del Estado confuciano. Al igual que los chinos, los japoneses tenían la concepción del arte de gobernar basada en los principios cósmicos: el orden natural de la sociedad humana sigue el orden del cosmo y un gobernante benevolente aseguraba que tuvieran en armonía. La ética confuciana era compatible con la naturaleza. Pero ahora, los nuevos pensamientos traídos desde Holanda,  decían que esos principios de la naturaleza podrían ser analizados a través de la razón y la cosmología que sustentaba el Estado confuciano podía ser refutado por la ciencia. Esto creaba un cuestionamiento a la legitimidad política.

En el caso de China, existía un dicho popular a finales del siglo XIX “La ciencia china para los principios esenciales, el sabe occidental para las aplicaciones prácticas” Esto nunca funcionó en China.

En cambio en Japón estas ideas occidentales fueron adaptadas en una forma menos traumática aunque no totalmente adecuada. Un criterio similar “Ciencia occidental, esencia japonesa”, tampoco funcionó correctamente. Japón en este caso tenía la ventaja de estar en una zona cultural fronteriza. Los pensadores japoneses no tenían la impresión que el mundo girara alrededor de Japón, como si ocurría con China.  Creían que era un país bendecido por los dioses, pero era un país que competía con otros. También tenían conciencia que el sistema político era importado de China. Por lo tanto no había nada que le impidiera tomar otra vez algo prestado de otro parte del mundo.

La separación de poderes también era una característica que diferenciaba a ambos países. China tenia concentrándose el poder en la corte imperial, sin embargo Japón en el periodo Tokugawa, el shogun gobernada como un caudillo militar y el emperador lo hacia solo legitimando las decisiones de los gobernantes seculares. Este esquema era muy beneficioso en el sentido que se podía rebelar contra el gobierno, y si se lo hacia por lealtad al emperador, esto no parecía antipatriótico. Rebelarse en China era muy distinto.

Japón en el siglo XIX

La situación política  del Japón a inicios de siglo XIX:

Ya desde comienzos del siglo XVII existía el denominado sistema “bakufu” o mas conocido como “shogunato”, con su doble autoridad: la del emperador, residente en Kyoto, que conserva una legitimación ritual del poder y por el otro lado la del Shogun que representaba el poder de facto real y el autentico gobernante de Japón. El período Tokugawa (1600 – 1867) representó una época de estabilidad para el Japón. Todos lo shogunes pertenecieron a esta familia. Consiguieron un poder mucho mayor que el del emperador, debido a la fidelidad que le tenían los señores feudales que ejercían el control a nivel regional.

La base de este poder residía en establecer una línea divisoria muy clara entre los que ejercían el poder (formada por los samuráis) y la de los plebeyos. Esta línea se disolvió ya a mediados del siglo XVIII y se agudizaron 100 años mas tarde. Comenzaron a aparecer los problemas sociales y se vivió una crisis que generó los cambios profundos de la segunda mitad del siglo XIX.

La imagen que se tiene del Japón tradicional en realidad es la del Japón de Tokugawa. Y esta cambió significativamente a mitad del siglo XIX con el arribo de los países occidentales[4].

¿Cómo fue el impacto de la llegada de los occidentales?

El impacto de esta llegada fue muy grande ya que en esos tiempos Japón comenzaba a entrar en el sistema de relaciones internacionales. Los japoneses entendieron esto como una amenaza debido a los malos antecedentes de los tratados desiguales  de los chinos.

Holandeses, ingleses franceses y norteamericanos, hicieron aproximaciones con el gobierno japonés, pero sin éxito. Hasta que finalmente Estados Unidos amenazó militarmente a Japón en 1952,  porque consideraban que era primordial tener una base en Japón que favoreciera el comercio con China. Finalmente se llego a un acuerdo y en 1854 se arribó a un acuerdo de comercio. Inmediatamente hubo otros acuerdos similares con  Holanda, Rusia e Inglaterra. En 1858 se llegaron a tratados muy similares a los de China. Los japoneses temían que una vez finalizada las segunda Guerra del Opio, irían a por el Japón. Así estos tratados desiguales fueron firmados primero por Estados Unidos liberando puertos como Nagasaki y Kanagawa. Pero la reacción dentro de Japón fue muy parecida a lo que sucedió en China, generándose un gran descontento con el bakufu y el shogunato que no había sabido guardar el honor japonés. Este sentimiento nacionalista llevaría más adelante a Japón a una nueva y muy diferente etapa de su historia, que fue la Revolución o Restauración Meiji.

Revolución o Restauración Meiji.

El arribo de los occidentales aumentó aún más la crisis social que había comenzado a comienzos del siglo XIX. Esto aceleró las transformaciones internas de carácter estructural.

Muchos de los que contribuyeron a derribar el bakufu estaban impulsados tanto por las ideas como por el interés. Algunos eran xenófobos o protoliberales. El periodo de 1853 al 1868 fue marcado por la caída del shogunado, y fue denominado en japonés bakumatsu o “fin del bakufu”. Esta época estuvo llena de violencia e intrigas, rebeliones y contragolpes manejada por los señores feudales que terminó en una guerra civil. Era muy común el asesinato político. Y aquí es donde parece la figura de Sakamoto Ryoma. Este prototipo de Garibaldi japonés, supera su etapa de samurai provinciano y logra impulsarse políticamente. Aunque de educación deficiente, demuestra tener una mente brillante. Estudió los sistemas occidentales e introduce el lenguaje utilizado en la Constitución de la Restauración Meiji, que significó el fin del gobierno de bakufu. Por lo tanto fueron varios los factores que dieron impulso a esta transformación, que llevo a Japón a la modernidad. Dicha modernidad fue observada con asombro por el resto de Asia que todavía seguía viviendo bajo un régimen colonial occidental.

¿Porqué se inicia la dinámica del la Restauración/revolución Meiji?

En resumen, los factores por los cuales se inició esta transformación social fueron recurrentes. La llegada de los occidentales impulsó en toda la región muchos cambios. Esto fue el factor desencadenante. A pesar que esto era resistido en algunos grupos sociales, particularmente los nacionalistas como ya dijimos, el descontento popular iba creciendo luego del periodo de prosperidad que duró un par de siglos, especialmente debido a las desigualdades sociales y a la corrupción de la elite gobernante.

China: Evolución de la Dinastía Manchú.

El Siglo XIX es considerado como el periodo de transición entre lo tradicional y lo moderno en China. También como el periodo que los poderes europeos penetraron en la región. Otras de las características de este siglo fueron las crisis sociales marcadas por los levantamientos.

Resumen histórico: La Dinastía Ping (1644 – 1912) fue la de los Manchues. Los reinados de Kangxi y Qianlong fueron periodos de gran prosperidad. El reinado de Kangxi se basó filosóficamente en el pensamiento confuciano, entablando relaciones con países fronterizos, especialmente con Tibet. En relación a las religiones fueron tolerantes, especialmente con el cristianismo. Otra característica importante fue las sinización de los gobernantes manchues. El reinado Yongzhen (1723 – 1735) se caracterizó por una profunda reforma del sistema financiero. El reinado de Qianlong (1736 – 1795) fue de máximo esplendor. La población se multiplicó. Pero también la corrupción fue unos de sus lacras. Lo que derivó en levantamientos populares, entre ellos el llamado Loto Blanco (1796 – 1804).

Penetración de los países extranjeros.

En esta dinastía el emperador era el poseedor del mandato del cielo y el sistema tributario era dirigido por él. No hubo Ministerio de Asuntos Exteriores hasta mediados del siglo XIX cuando se creó el Comité de Asuntos Extranjeros que regía excepto para los países vecinos. El comercio se desarrollaba solo en la costa de Guandong, Fujian y Zhejiang. En 1754 se creo el Cong (Gonghang) que era el monopolio que regia el comercio con los países extranjeros. A partir de 1769 todo el comercio europeo quedaba restringido a la zona de Cantón. Los comerciantes occidentales vivían allí solo de octubre a marzo y únicamente podían negociar con el Cong. Los británicos quisieron cambiar la situación (James Flint en 1759, Lord MacArney en 1793 y Lord Amberst  en 1815) pero sin éxito.

En los finales del reinado de Qianlong, el opio indio equilibro la balanza comercial de la plata, que durante mucho tiempo fue positiva para China. El comercio del opio fue prohibido por el emperador Yongzheng. Para controlar la situación envió al comisionado Lin Zexu. Su acción tuvo respuesta de armas por parte de Inglaterra, llevando a la primera derrota del imperio chino.

El Tratado de Nanking (1842) favorece la penetración de los países europeos. Elimina restricciones comerciales, Cantón deja de ser el único lugar para comerciar. Se entregó la isla de Hong Kong y se abrieron 5 puestos libres.

En 1858 se firma el tratado de Tianjin más ampliado que el anterior, autorizando a los extranjeros a ingresar al interior del país. Shangai redujo las actividades de Cantón y esto empobreció la zona y aumento el pillaje. La segunda Guerra del Opio comenzó en 1864. Entre 1850 y 1875 se llevaron adelante cuatro rebeliones importantes: Taiping, (la mayor amenaza para los manchues con Hong Xiuquan como líder),  Nian y dos rebeliones musulmanas en Yunna, Shaanxi y Xinjuang.

Factores que influyeron en el surgimiento de Hong Xiuqyuan [5]

El estancamiento político económico, la extensión del desorden social, el choque entre linajes y etnias, el impacto de los extranjeros en el sur, la fuerza de las sociedades secretas y sectas religiosas fueron algunos de los factores. La llegada del budismo fue la respuesta  a la oposición de los intereses de la burocracia letrada gobernante y las clases menos aventajadas. En 1850 se enfrentaron a las autoridades y en 1851 se declaró el Reino Celestial de Taiping con el objetivo de eliminar a los manchues. Durante dos años fueron conquistando terreno por el río Yangzi hasta Nanking en 1864 cuando fue denominada la capital del reino. Entre tanto Inglaterra, Francia y Estados Unidos (1853 – 1854) enviaron misiones a Nanking para determinar cuales eran las intensiones de los rebeldes. Al principio les creyeron porque eran cristianos, pero al final con la matanza de los reyes Taiping de 1857 dejaron de apoyarles. La segunda Guerra del Opio llevo a otra victoria a la alianza franco-británica (1857  1860), con unos acuerdo aun más desventajosos para la dinastía.

Mientras tanto, los manchues alcanzaban a ser victoriosos con respecto a estos levantamientos, y la caída del Reino Celestial de Taiping se produjo en 1864. Aunque posteriormente continuaron conteniendo otras rebeliones (Nian entre 1853 y 1864, musulmanas en Yuna entre1855y 1873 y Asia central entre 1862 y 1878).

Para la dinastía Ping los rebeldes eran una “enfermedad orgánica” y los extranjeros una “afección de los miembros” [6]. Para los ingleses lo importante era el comercio, así que los manchues lograron el apoyo de occidente al autorizar el comercio del opio.

Así en la década de los 60 se produce la restauración Ping con ayuda extranjera.

Resumen: ¿Fue el arribo de las potencias extranjeras el factor que aceleró las transformaciones internas de carácter estructural? Como vemos en esta reseña, la presencia de las potencias occidentales fue un factor de transformación en forma directa e indirecta. Las rebeliones eran frecuentes durante siglos, y la presión de estos imperios extranjeros jugó un rol muy importante en el escenario político y militar como otro factor de poder entre estos bandos para poder quedarse con el imperio.

 El período de 1853 a 1868, desde la llegada de Perry hasta la caída del Shogunato se llama en japonés bakumatsu o “fin del bakufu” [7]. “Respetad al emperador, expulsad a los bárbaros” era el grito de guerra contra el bakufu. Los jóvenes extremistas, a menudo samurais de linaje inferior, eran a la vez iconoclastas y reaccionarios. Expresaba el idealismo xenófobo de salvación nacional y veneración al emperador, llevando adelante asesinatos de funcionarios que hubieran tenido responsabilidad en el trato con extranjeros. Así el caso de un futuro asesino llamado Sakamoto Ryoma. Pero en este caso, en lugar de asesinar como lo tenía planeado a Katsu, un renombrado seguidor de la escuela holandesa y especialista naval, sirvió a él varios años desempeñando un papel diplomático. Sakamoto en este caso trato de persuadir a lo insurgentes para llegar a una vía de solucionar el conflicto en forma pacifica, tratando de convencer de renunciar al shogun. No tuvo éxito. Sakamoto era una persona brillante aunque no tuviera estudios. Estaba particularmente interesado en las constituciones europeas. En 1867 presento un proyecto de de constitución para el estado post bakufu, basado en el sistema occidental. El poder político debería ser devuelto a la corte imperial, pero las medidas gubernamentales deberían ser resueltas sobre la base de la opinión general en dos cuerpos legislativos, una cámara alta y una cámara baja. Debía formularse una constitución y los altos cargos debían reservarse a hombres capaces y no basarse  más en el rango o la casta. Buena parte fue adoptado un año después en el juramento de la Constitución de la restauración Meiji, que significo el fin del gobierno bahufu. Meiji, literalmente significa gobierno ilustrado, era el nombre de la dinastía imperial en la nueva etapa.

En relación a la Constitución Meiji, en el Preámbulo se confirmaba que el trono era heredado de los ancestros en forma lineal en una sucesión eterna. Nada ni nadie debía quebrar esta condición que estaría garantizada por la propia Constitución. También declara el respeto y la protección de los derechos y la propiedad del pueblo. La Constitución consta de varios capítulos. En el primero se hace mención a las responsabilidades del Emperador en el orden constitucional. En el segundo capítulo se especifica los derechos y obligaciones del ciudadano. Con respeto a la dieta imperial, esta está descripta en el capitulo tercero. También se hace mención al sistema financiero en el capítulo cuarto.

¿Nos preguntamos si los cambios que contemplaba la Constitución Meiji llegaron a su término?

La aplicación de la constitución, hizo variar el modelo de las instituciones políticas japonesas  que cambió desde los antiguos chinos hacia las modernas formas de gobierno occidental.

Tomaremos en cuenta dos consideraciones. En primer lugar, Japón estaba intentando persuadir a Occidente para que revisara sus tratados desiguales. Tenía que presentar la apariencia de que sería aceptable si resultaba familiar a Occidente. Esto era especialmente válido en el aspecto legislativo y judicial. En segundo lugar, parecía lógico que la administración del sistema fiscal, de las fuerzas armadas y de la estructura industrial trazada sobre líneas de Occidente fuera confiada a un gobierno cortado al estilo de Occidente. En estos aspectos, podemos decir que la Constitución de Meiji era una excelente herramienta para llevar adelante estas políticas y por lo tanto cumplió sus cometidos en esos aspectos.


[1] John King Fairbank (1990) Historia de China, Siglos XIX y XX. Madrid: Alianza (pp 118-140)
[2] David Martinez Robles “El Japó del segle XIX: tadició i reforma.
[3] Ian Buruma (2003) La creación de Japón 1853 -1964 Barcelona: Mondadori (pp 18-39)
[4] Alguno de estos detalles son observados en la foto adjunta propuesta para este trabajo.
[5] Hong Xiuquan era un fracasado de Canton, influenciado por el cristianismo protestante luego de un sueño se conviertio en el “ Hijo del Dios padre! Y hermanos menor de Jesús. Enviado al mundo para acabar con el mal de los manchues. En 1847 en Guangxi acumulo unn grupo de marginadps y alli fue el origen del movimiento Tajping.
[6] John King Fairbank (1990) Historia de China Siglos XIX y XX Madrid: Alianza
[7] “La creación del Japón, 1853 – 1969 ” Ian Buruma, Cap. 1
Advertisements

Discussion

No comments yet.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Perfil LinkedIN

Als VERTRIEBSINGENIEUR habe Ich Erfahrung (mehr als 20 Jahre) in der kontinuierliche, systematische Ausbau der oben genannten lateiamerikanischen Märkte, die Analyse der regionalen Märkte, die Erstellung und Umsetzung einer Marketing- und Vertriebsstrategie, die persönliche Betreuung der Kunden vor Ort sowie die Suche von qualifizierten Partnern (Handelshäuser, Handelsvertreter).

BUSINESS DEVELOPER in ROTTERDAM: PHOTOALBUM (1998 – 2005) – MEXICO – GERMANY – HOLLAND

%d bloggers like this: